Ideas para la izquierda

28/junio/2009

El País: TRIBUNA: Daniel Innerarity

Ideas para la izquierda

El fracaso de los socialistas en las recientes elecciones europeas, precisamente por haber afectado a todos los países, remite a algunas causas ideológicas de carácter general. La pregunta que se plantea con irritación y desconcierto sería la siguiente: ¿cómo explicar que la crisis o los casos de corrupción golpeen de manera muy diferente, desde el punto de vista electoral, a la izquierda y a la derecha?

Pienso que la raíz de esa curiosa decepción, que se reparte tan asimétricamente, está en las diversas culturas políticas de la izquierda y la derecha.

Por lo general, la izquierda espera mucho de la política, más que la derecha, a veces incluso demasiado. Le exige a la política no sólo igualdad en las condiciones de partida sino en los resultados, es decir, no sólo libertad sino también equidad. La derecha se contenta con que la política se limite a mantener las reglas del juego. Es más procedimental y se da por satisfecha con que la política garantice marcos y posibilidades, mientras que el resultado concreto (en términos de desigualdad, por ejemplo), le es indiferente; a lo sumo, aceptará las correcciones de un “capitalismo compasivo” para paliar algunas situaciones intolerables.

Por supuesto que ambas aspiran a defender tanto la igualdad como la libertad y que nadie puede pretender el monopolio de ambos valores, pero el énfasis de cada uno explica sus distintas culturas políticas. La diferencia radicaría en que la izquierda, en la medida en que espera mucho de la política, también tiene un mayor potencial de decepción. Por eso el vicio de la izquierda es la melancolía, mientras que el de la derecha es el cinismo.

Esto explicaría sus distintos modos de aprendizaje, lo que probablemente responde a dos modos psicológicos de gestionar la decepción. La izquierda aprende en ciclos largos, en los que una decepción le hunde durante un espacio de tiempo prolongado y no consigue recuperarse si no es a través de una cierta revisión doctrinal; la derecha tiene más incorporada la flexibilidad y es menos doctrinaria, más ecléctica, incorporando con mayor agilidad elementos de otras tradiciones políticas.

Por eso la izquierda sólo puede ganar si hay un clima en el que las ideas jueguen un papel importante y hay un alto nivel de exigencias que se dirijan a la política. Cuando estas cosas faltan, cuando no hay ideas en general y las aspiraciones de la ciudadanía en relación con la política son planas, la derecha es la preferida por los votantes.

La izquierda debería politizar, en el mejor sentido del término, frente a una derecha a la que no le interesa demasiado el tratamiento “político” de los temas. La derecha hoy exitosa en Europa es una derecha que promueve, indirecta o abiertamente, la despolitización y se mueve mejor con otros valores (eficacia, orden, flexibilidad, recurso al saber de los técnicos…). Lo que la izquierda debería hacer es luchar, a todos los niveles (frente al imperialismo del sistema financiero, contra los expertos que achican el espacio de lo que es democráticamente decidible, contra la frivolidad mediática…) para recuperar la centralidad de la política.

Hoy no es que haya una política de izquierdas y otra de derechas; el verdadero combate se libra actualmente en un campo de juego que está dividido entre aquellos que desean que el mundo tenga un formato político y aquellos a los que no les importaría que la política resultara insignificante, un anacronismo del que pudiéramos prescindir. Por eso la defensa de la política se ha convertido en la tarea fundamental de la izquierda; la derecha está cómodamente instalada en una política reducida a su mínima expresión, a la que le han reducido enormemente sus espacios el poder de los expertos, las constricciones de los mercados y el efectismo mediático. Para la izquierda, que el espacio público tenga calidad democrática es un asunto crucial, en el que se juega su propia supervivencia.

La idea de que la izquierda está por lo general menos movilizada se ha convertido en un tópico que a veces revela una concepción mecánica y paternalista (cuando no militar) de la política. Hay quien entiende la movilización como una especie de hooliganización, como si la ciudadanía fuera una hinchada, y, llegado el momento, propone suministrar la dosis oportuna de miedo o ilusión para que la clientela se comporte debidamente. Este automatismo no es la solución sino el síntoma del verdadero problema de una izquierda que se está acostumbrando a chapotear en una ciudadanía de baja intensidad.

Lo que la gente necesita no son impulsos mecánicos sino ideas que le ayuden a comprender el mundo en el que vive y proyectos en los que valga la pena comprometerse. Y la actual socialdemocracia europea no tiene ni ideas ni proyectos (o los tiene en una medida claramente insuficiente).

No quiero caer en un platonismo barato y exagerar el papel de las ideas en política, pero si la izquierda no se renueva en este plano seguirá sufriendo el peor de los males para quien pretende intervenir en la configuración del mundo: no saber de qué va, no entenderlo y limitarse a agitar o bien el desprecio por los enemigos o bien la buena conciencia sobre la superioridad de los propios valores.

Daniel Innerarity es profesor de Filosofía en la Universidad de Zaragoza. Acaba de publicar El futuro y sus enemigos. Una defensa de la esperanza política.

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¡¡¡¡Comienza la Fiesta Mayor del Masnou!!!!

25/junio/2009

Bajo el lema La festa més gegant -La fiesta más gigante-, el municipio del Masnou celebra, entre los días 26 y 30 de junio, su Fiesta Mayor, dedicada a las imágenes de los gigantes del municipio Pere el Drapaire y Eulàlia la Tallacolls -Pedro el Trapero y Eulália la Cortacuellos- que este año celebran su 70 aniversario.

Seran ellos los protagonistas del pregón, que tendrá lugar en los Jardines de Can Malet el viernes 26 a las 9 de la noche así como de la Geganit, que tendrá motivo por el XXIII encuentro de collas de geganters.

Si deseais seguir los actos más representativos podeis pulsar los siguientes vínculos:

  1. Programa íntegro de la Fiesta Mayor
  2. Menús de hosteleria especiales para la Fiesta Mayor
  3. Bases para participar en el concurso de paellas
  4. Bases para participar en la travesía al puerto deportivo del Masnou

¡¡¡Buena Fiesta Mayor a todas y todos!!!!


Entrevista a Manuel Pimentel en El Plural

22/junio/2009

Manuel Pimentel, ex ministro del PP de Trabajo: “Corbacho lo está haciendo bien”

“Si el PP sólo tiene la bala de la crisis contra el elefante del Gobierno, puede que llegue a 2012 sin bala”

Manuel Pimentel fue ministro de Trabajo y Asuntos Sociales en el primer Gobierno de Aznar. Duró justo un año (desde el 18 de enero de 1999 al 18 de enero de 2000), y abandonó el Ejecutivo por sus fuertes discrepancias respecto a la política de inmigración. En 2003 abandonó la cúpula del partido, esta vez por la Guerra de Irak. “Las políticas keynesianas son las únicas eficaces contra la crisis”, asegura, contradiciendo de plano a Aznar, a quien acusa de haberle faltado “generosidad” y de actuar como “el Pepito Grillo de nuestras conciencias”. En economía tampoco duda en desmarcarse de las posiciones de su partido: “Ya se están viendo brotes verdes y una cierta desaceleración en la caída”.

– ¿La actual crisis se ve mejor desde la barrera empresarial que desde el ruedo del ministerio?
Se ve de forma distinta: como empresarios, la sufres en tu cuenta de resultados y en tu empleo y como político lo sufres como responsabilidad pública. Desde luego, no me gustaría estar en el pellejo del ministro de Trabajo, porque lo debe estar pasando mal.

– ¿Qué opina de las políticas que ha puesto en marcha el Gobierno contra la crisis?
Creo que ha gestionado muy pasivamente esta crisis, porque reaccionó muy tarde y negó la crisis mucho tiempo. Ahora mismo, está haciendo unas políticas de incentivo fiscal, con gasto público que pueden estar bien, en principio, pero que, en mi opinión no están acompasadas con reformas que nos ayuden a ser más competitivos. En el fondo, lo que está haciendo el Gobierno es molestar al menor número de personas posibles y esperar a que el ciclo económico cambie. Esa es su esperanza.

– ¿Le sorprende que, ante una crisis de esta magnitud, todos los gobiernos del mundo estén echando mano de tradicionales recetas de la izquierda, como son las políticas keynesianas, que parecían haber caído en desgracia en las últimas décadas?
Es que las políticas keynesianas son las únicas eficaces contra la crisis. Cuando rozamos la catástrofe, en octubre del año pasado, si no llega a producirse la acción coordinada de todos los países, con los estímulos fiscales, el impedir que cayeran más entidades financieras y la bajada de tipos de interés, hubiéramos caído en una depresión mayor que la del 29. Era necesaria la inversión y el estímulo fiscal, pero ya va siendo hora de que el sector privado vaya tomando el relevo, porque estos estímulos son sostenibles durante un tiempo, pero la contrapartida son los déficits.

-¿Cuál es la diferencia entre derecha e izquierda frente a la crisis si Obama, Sarkozy, Merkel o Zapatero aplican en esencia las mismas recetas?
Esta ha sido la crisis de las paradojas. El neocon por antonomasia, George Bush, fue el primero en nacionalizar e intervenir empresas. Y algunos partidos más socialdemócratas se han resistido más a la intervención. Desde luego, esta crisis ha removido los cimientos ideológicos, hasta el punto de que nuestro propio presidente de la CEOE llegó a pedir un paréntesis a la economía de mercado. No hay diferencias en la gestión de la crisis entre gobiernos conservadores y socialdemócratas. Todos se han movido sobre 3 ejes: no dejar caer a las entidades financieras, el estímulo fiscal y la bajada de los tipos. Ahora vemos algunos matices en los discursos, pero no en lo esencial. Yo quiero recordar que en la crisis del 93-94, Felipe González hizo una reforma laboral profunda que Zapatero no ha hecho y creo que el PP, si hubiera estado en el gobierno, tampoco hubiese tocado la protección al desempleo en esta coyuntura. Hay muy escaso margen para la ideología en este momento. Gobiernos de derechas e izquierdas actúan de forma similar y, por primera vez, en coordinación.

-¿Entonces cree que la actitud hipercrítica del PP es razonable?
Creo que el PP hace bien en tomar la economía como su ariete, porque el gobierno no lo está haciendo bien, los datos le castigan y es normal que el PP encuentre un campo de desgaste del Ejecutivo, valiéndose además del recuerdo que tiene la gente de una buena gestión económica de anteriores gobiernos del PP. El riesgo que corre el PP es que la crisis económica pase, porque ya se están viendo brotes verdes y una cierta desaceleración en la caída de la economía, es probable que en 2010 ya tengamos otras perspectivas y que en 2012 ya estemos en fase de crecimiento. Si el PP sólo tiene la bala de la crisis contra el elefante del gobierno, puede que llegue a 2012 sin bala. Si la economía vuelve a crecer y se crea empleo, les será difícil crear un discurso alternativo. Por eso me parece inteligente que utilicen el argumento de la crisis, pero no debería ser su único argumento, porque si el Gobierno logra llegar a las elecciones de 2012 con la mejoría de la economía en marcha, las perspectivas se le van a poner a su favor.

-¿Dónde ve usted los brotes verdes?
Los veo. Y aunque no son maravillosos ni me embelesan, es cierto que se ha desacelerado la caída libre en la que entramos en otoño, hay materias que empiezan a crecer, el FMI ha certificado que hay 3 países como India, Brasil y China, que están en crecimiento, las últimas perspectivas para otros, como EE.UU. son de crecimiento, etc. Estamos mal, pero menos mal que hace 2 meses.

-¿Esto va en sintonía con lo dicho por Zapatero, que afirma que “lo peor ya ha pasado”?
Sí…Es cierto que los datos del paro serán buenos en junio y en todo el verano, pero también que aumentará el desempleo en otoño. Es posible que llegue a rozar una tasa del 20%, pero no pasará del 20% ni llegará a los 5 millones. En todo caso, la nota más negativa es que todavía queda un cierto recorrido de crecimiento del desempleo. Pero no volveremos a tener trimestres tan malos como el último de 2008 y el primero de 2009.

-Parece usted muy convencido de que no se llegará a 5 millones de parados…
Hacer augurios siempre es de locos, porque tienden a no cumplirse. Pero para llegar a 5 millones de parados tendríamos que irnos a un 25% de tasa de desempleo. Mire, en la crisis del 93-94 llegamos hasta un 24% de paro, pero yo creo que la economía española está hoy mucho mejor preparada y que eso no va a ocurrir.

-¿Cree entonces que el PP se equivoca al augurar que sí habrá 5 millones de parados?
Si yo fuera el señor Rajoy, elegiría como argumento la crisis, porque hay mucha gente pasándolo mal, la economía los golpea y hay un gobierno que da la sensación de que se ha dejado llevar y ha improvisado. Pero repito: el PP puede pasarse de rosca y dar la sensación de que desea que la economía vaya mal por intereses electorales, o puede ocurrir que en 2012 la economía esté en recuperación y se encuentren con que el único tiro que tenían frente al PSOE lo hayan gastado. Por eso, hay que golpear en materia económica al Gobierno, porque lo merece, pero con prudencia, porque es probable que la economía mejore en los próximos meses.

-¿Cree usted que en 2010 se creará empleo?
Sí, sí. Y sino, desde luego la destrucción de empleo no va a tener nada que ver con la del año pasado y éste. El año que viene podemos estar más o menos en la misma tasa que ahora, pero no vamos a tener mucho más paro en el futuro.

-¿Ha leído el libro de José María Aznar sobre las soluciones para la actual crisis?
Lo he leído y creo que es bueno que una persona como el señor Aznar, que tiene conocimiento sobre estos asuntos, escriba y medite. Creo que él dice cosas que ha hecho y está legitimado para defender sus posturas. También es cierto que algunas de sus recetas fueron buenas para otras épocas y no lo serían tanto ahora. Pero es un libro que interesa al sector de la economía. Su lectura es recomendable, sí.

-¿Coincide con la defensa del “menos Estado”, “menos intervención” o “más mercado”, que el ex presidente Aznar ha lanzado en algunas de sus conferencias?
Lo que dice son postulados muy conocidos de FAES y del propio señor Aznar y creo que es una voz que hace falta en la sociedad.

-¿Pero usted no decía que la intervención pública y las políticas keynesianas son las únicas recetas posibles ante la crisis?
Sí, sí… Está claro que, frente a la crisis, sólo se han demostrado eficaces esas políticas. Y de hecho, el propio Bush fue el más intervencionista en su momento. Y eso siendo un neocon. Pero pasada la crisis, tendrá que ser la economía privada la que tome la iniciativa. En este contexto, creo que es positivo que haya voces como las de Aznar, que actúa de Pepito Grillo de nuestras conciencias.

-¿Considera que Aznar es nuestro Pepito Grillo?
Bueno, aunque yo no comparto muchas cosas y mis discrepancias con el señor Aznar son públicas, le reconozco que a veces hace un papel que nadie se atreve a hacer y que, a veces, es bueno que exista. Lo que no me ha gustado del señor Aznar es que haya dicho algo así como que “conmigo ya estaríamos saliendo de la crisis…”. Le ha faltado generosidad. Debería haber sido un poco más generoso y decir que con el PP y no con él ya estaríamos saliendo de la crisis. Debería haber pensado en el señor Rajoy, que el pobre está haciendo lo que puede, y debería haberlo incluido en el grupo de quienes quieren hacer las cosas bien.

-¿Cree que con el señor Rajoy en el Gobierno ya estaríamos saliendo de la crisis?
Creo que los ciclos económicos son tan grandes que están por encima de los gobiernos. El gobierno de Zapatero no lo está haciendo bien, pero, dicho esto, la crisis está golpeando a gobiernos de todos los colores. Cuando toque un ciclo alcista, dará igual el color del gobierno: la economía irá hacia arriba.

-¿Como miembro del colectivo empresarial, piensa que ustedes pueden o deben aportar algo más que nuevas fórmulas de contratos que, entre otras cosas, abaratan el despido?
Creo que la valoración global de las patronales en España es positiva. Y creo que están cumpliendo su papel. Cuando vas a una negociación, es lógico que plantees propuestas de máximos, pero la patronal ha demostrado a lo largo de estos años que pese a sus discursos, es capaz de ser pragmática cuando se sienta a una negociación. Es obvio que, en estos momentos, una reforma laboral no puede centrarse solo en el coste de los despidos. Aunque el diálogo social no ha dado frutos hasta ahora, creo que la patronal sabrá estar a la altura. Es cierto que no hay recetas mágicas, pero tenemos que pensar entre todos qué ocurre para que España tenga esas tasas de paro. Algo tendrán que ver en todo esto nuestras normas laborales y nuestras circunstancias…

-¿El problema del paro es estructural en España?
Hasta ahora lo ha sido, pero no tendría por qué serlo. Estoy convencido que, cuando salgamos de la crisis, tendremos un crecimiento más equilibrado y mejor. No confío mucho en este gobierno, pero sí en la sociedad española y en nuestra capacidad.

-¿Qué opina de la gestión del ministro de trabajo ante este problema?
A Corbacho le ha tocado gestionar la etapa más dura del ministerio en las últimas décadas. En estas circunstancias es difícil que plantee grandes cuestiones, pero creo que lo está haciendo bien. Lo único que no me gusta es cómo ha gestionado el asunto de la inmigración. Parece que estaba deseando que se fueran, con ese afán por incentivar su marcha. No entiendo por qué tiene ese mensaje el señor Corbacho. Y, por otra parte, el diálogo social está muy confuso, pero eso no es responsabilidad suya, sino de Zapatero, que quiere liderarlo todo.

-De ex ministro a ministro ¿Qué consejo le daría a Corbacho?
No, no le doy consejos, sino ánimos. Sé que lo está pasando mal y le deseo la mayor de las fortunas.

-¿Y a Rajoy?
Le digo que tiene una tarea muy importante, porque una cosa es convencer a la gente de que el señor Zapatero no lo está haciendo bien, cosa que es cierta, y otra muy distinta convencerla de que él es una alternativa real. Creo que la primera parte la está haciendo bien y vamos a ver si ahora llega la segunda parte, que consiste en que él convenza a los ciudadanos de que él lo haría mejor.

-¿Se plantea usted volver al PP o a la política en algún momento?
No, no. Estoy fuera de la política ahora, con los libros. Y no me planteo volver.

Esther Jaen


De mal en peor

20/junio/2009

No ha sido ésta una buena semana.

A la muerte de Vicente Ferrer se suma el asesinato del Inspector de Policía Eduardo Puelles mediente una bomba lapa.

El primero representa la bondad personificada, la voluntat de dar sin querer recibir, el espíritu de la Humanidad.  El segundo el sacrificio, la actitud valiente y responsable incluso a costa de su vida.

Que ámbos descansen en Paz.

Cuanto se ha hablado de Vicente Ferrer. Y se hablará. Por eso prefiero no rendir más cuentas de él que otros mejores que yo lo haran.

Tampoco quiero extendermo con la figura de Eduardo Puelles.

Prefiero centrarme en los ejecutores de este y otros actos de gran enjundia que provocan arcadas solo pensar en ellos.

No hay nada más vergonzoso que atentar contra una persona pero además, hacerlo a escondidas, sin dar la cara, sin ofrecer la posibilidad que la otra parte se defienda, utilizando unos medios desproporcionados convierte al receptor en martir y al ejecutor lo eleva hasta las más altas cotas de miserabilidad.

Es lamentable lo que hace ETA. Lamentable, insufrible, insostenible y de dificil comprensión.

Un Inspector de policía, casado y con hijos, entregado a su labor, que es perseguido y mortificado por, simplemente, hacer bien su trabajo. Cuantos ejemplos similares podemos encontrarnos en la vida en la que seres sin escrúpulos con un único fin de mejorar su estatus personal o, peor, inconfesables secretos enraizados en la más absoluta maldad actuan de forma parecida y atacan de forma hiriente.

Lo de ETA tiene un nombre: Terrorismo y asesinato.

Lo de los otros tambien: Difamación y cobardía.

Unos y otros se amamantan en las ubres del cerdo del odio y la perra de la sinrazón y son engendrados por sus rameras madres como abortos contrahechos y con pensamientos desviados que únicamente seran vencidos con el uso de la razón y la cordura. Y de la mano dura.

Que cada vela aguante su palo y algunos, más de un palo.


Mauro Entrialgo: Plétora de piñatas

16/junio/2009

Entrialgo


Convocatoria de Baile de Civilizaciones… yo iré

14/junio/2009

Bailecivilizaciones


Entrevista completa a Zapatero en el Magazine de La Vanguardia

13/junio/2009

El post del pasado 1 de junio titulado El Magazine de La Vanguardia entrevista a José Luis Rodríguez Zapatero además de ser uno de los más leídos, al estar incompleto ha generado una demanda sobre el original.

Para las personas que deseen leer esta excelente entreista completa les recomiendo que recurran a la fuente oficial, El Magazine de la Vanguardia del 31 de mayo. Podeis acceder al mismo clicando aquí.


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