La valentía de unos pocos…

28/noviembre/2009

Los dos concejales del PP del Masnou -Frans y Stella- se han dado de baja de ese partido por las represalias que han sufrido por su apoyo a Montserrat Nebrera desde el primer día.

No es una buena noticia. De hecho es una muy mala noticia.

Es la demostración que en el PP no existe democracia. Es la constatación clara y concreta que el PPC es un partido títere donde la discrepancia está vetada y, lo que es peor, la legítima rivalidad y la aspiración a gobernar las riendas de un partido representando un sector de la militancia es, como mínimo, suicida.

Quiero recordar que ya en anteriores ocasiones denuncié esta situación, no como forma de debilitar al PPC sino como advertencia: para poder defender la democracia hay que respetarla y en tu casa, primero.

Rajoy, con su aval a Alicia Sanchez-Camacho y la estratregia de tierra quemada queda totalmente desacreditado para defender los intereses de los Españoles. Y Alicia, evidentemente, no es quién para hacer lo propio en Catalunya.

Creo en justicia, desde la discrepancia y las diferencias que hemos tenido, que debo hacer público el testamento político del que hasta hace poco era el máximo representante del PPC en El Masnou, mano derecha de Nebrera y cabeza de turco lo que ha sido la espoleta que ha hecho estallar la legítima rebelión en Masnou.

Hasta siempre amig@s, de Lluis Tejedor Fabregat

Me veo en la obligación moral de escribir estas líneas para dejar clara mi salida del PP en Catalunya, que no de Catalunya. Empezamos por la afiliación: hay que remontarse a los 80, cuando AP. Mi condición de militar en un principio y policía posteriormente, unido a mi prematura y feliz paternidad, me impidieron realizar labores para el partido. Es antes de las Generales de 2000 que vuelvo de nuevo a colaborar activamente, de manera escalonada, desde abajo hasta ser el presidente local en mi querido El Masnou. Ayudé a los que estuvieron arriba y obtuve de ellos la misma consideración cuando fui yo quien asumió la máxima responsabilidad. Llegaron las municipales de 2003 y el candidato, Albert Rost, el candidato, quiso contar con una mujer, la mía, que venía colaborando regularmente con el partido. La muy astuta pensó: estaremos más tiempo juntos si politiqueamos juntos, y la verdad es que así fue. Albert la puso de nº4. Mi esposa no salió. No era su momento, sólo pretendió colaborar.

Durante esa legislatura, me presenté a presidente. Fui a ver a la práctica totalidad de los militantes a su casa, un trabajo de chinos. Muchos me agradecieron que alguien se acordara de ellos después de tantos años. Entre ellos el fundador y primer regidor en El Masnou, mi gran amigo Joan Casas. Y así con todos los demás. El resultado fue elocuente: el rival obtuvo 0 votos, 6 votos en blanco (del rival y su equipo) y 57 votos a favor de un servidor. Añadiré que las elecciones eran a las 19 horas de un viernes 25 de mayo de 2005. A las 15 horas, recibí una llamada de BCN diciendo que las elecciones estaban anuladas por la fuerte división que había en el partido (57 a 6), de acuerdo con la orden dada por el entonces secretario general Rafael Luna. Gracias al buen hacer de un buen político y compañero comarcal, Norberto Peláez, de Pineda de Mar, que puso lo que vulgarmente se dice “los cojones encima de la mesa”, pudimos hacer elecciones. Norberto nos pidió que no le dejáramos mal y obtuviéramos el 80% de los votos. Finalmente obtuvimos el 90,5%.

Desde entonces, recuerdo pocos fines de semana enteros dedicados a la familia. Mi esposa y yo, junto con otros compañeros de junta y los regidores, fuimos a un sinfín de actos locales, editamos dos boletines que repartimos nosotros mismos, empezamos a cobrar regularmente las cuotas y organizamos actos en el pueblo que tenían como característica la importante afluencia de gente. Por Masnou pasaron Acebes, Piqué, Gustavo de Arístegui, Teófila Martínez…

Llegaron las municipales de 2007. Albert decidió finalizar su etapa de regidor y cerró la lista, con la humildad y la discreción que siempre le ha caracterizado. Frans Avilés, mi Frans, ya había sido nombrado portavoz antes de acabar la legislatura por el mismo Albert para que se fuera preparando si era menester. La nº3 desapareció del mapa cuando perdió en la asamblea local (era una de los 6). Frans fue elegido por unanimidad como candidato, con el beneplácito de la dirección provincial y del propio Piqué, quien le tenía en mucha consideración. Frans eligió de 2 a mi esposa, era la siguiente que tenía en la lista, sin contar ya con Albert y la desaparecida, claro está. Fue un ascenso natural, pero todavía hoy tengo que escuchar que yo la enchufé. Claro que quienes lo dicen callan cuando se habla de Ana Botella, por citar un ejemplo fácil. Lo dejamos aquí, que no tiene mucho sentido seguir con esto.
Fuimos la única población del Maresme que no perdió regidores y quedamos a 41 votos del tercero, es decir, de ser de las muy pocas de Catalunya que habríamos subido. Quien hoy ostenta el cargo de presidente de la gestora en El Masnou no se dignó ni en ir a votar, ni mucho menos en ser apoderado. Siempre he dicho que cuando te faltan tan pocos votos, esos votos tienen nombre y apellidos. De hecho, el único cargo de confianza que el PP propuso en su legislatura de gobierno, del 2003 a 2007, fue su esposa, que estuvo trabajando por obra y gracia “popular”. Luego vinieron las elecciones y ni tan solo se dignaron a pasar por las urnas. Supongo que en las próximas lo harán.

En cualquier caso, fueron días de vino y rosas. Norberto Peláez, a quien sigo teniendo respeto, consideración y agradecimiento a pesar de nuestras diferencias políticas (que bien suena eso en mi cabeza pero que trágicas consecuencias tiene en el ideario popular en Catalunya), me propuso para la secretaría general comarcal. Fui elegido por unanimidad, incluidos los contrarios a la dirección.
Seguimos con trabajo y más trabajo, conjunto y solidario. Lo resumo en el fin de campaña de las generales, con una cena de amigos en El Masnou, con casi todos los pueblos allí representados (presidentes y secretarios locales y regidores). No se recordaba algo semejante en años. Todos pusimos de nuestra parte, no fue mérito de nadie en especial y sí de todos.

Y vinieron los congresos y ahí empezó el drama. Nunca tuve dudas de estar al lado de Nebrera. Me dijo en su momento que tiraría del carro y lo tuve claro. Pero nunca lo mezclé con mi labor de secretario. Decidieron destituirme cuando me negué a dar el aval a Rajoy para el congreso nacional. Fui elegido compromisario en votación libre y obtuve más del 80% de los votos del Baix Maresme y tenía un mandato de la militancia: RAJOY NO, a esperar que salga alguien más. Y fui fiel a mis electores, como manda la democracia, en lugar de ser fiel a Dolors Montserrat, que necesitaba los avales para devolverle a Rajoy el quinto lugar de su hija en la lista del Congreso. Esa fue mi traición a la familia.
Luego vino el congreso, el 43% y la derrota moral de los ganadores, se podía leer en sus caras el tremendo susto. Cornet siempre ha sostenido que organizamos el follón con Ana Mato. Eso es una mentira tan grande como su corpulencia. Nadie dio orden alguna, aquello fue un grito espontáneo u organizado por otro sector que en ningún caso fue el de Montse. Sé muy bien lo que digo porque de haber sido así yo lo habría sabido con toda seguridad.

El congreso ya estaba preparado con tiempo. Dolors Montserrat, meses antes, a una pregunta mía de si había alternativa a Sirera, ante la indefinición de Alberto, soltó estas dos frescas: “acaban de nombrar senadora a alguien…” y “¿qué te parece Cornet de secretario General?”. Yo me harté de preguntar a Alberto si iba a presentarse. Nunca me respondió con claridad y mucho menos sin mirarme a los ojos, como sí hizo Montse la única vez que se lo pregunté. Eso es liderazgo y determinación, valores casi extintos en la actual dirección. Y digo casi porque hay gente muy buena a la que no nombraré para evitarles problemas.

Congreso provincial. Llegó el “fatal” y famoso día de la lista de compromisarios. Fuimos a la sede en representación de la candidatura de Santi Gotor. Habíamos pedido la lista de compromisarios, Santi ya era candidato oficial y tenía derecho. Nos la negaron más veces que Pedro negó a Jesús. Decían que era una decisión del comité organizador, creado adhoc para tal fin. Preguntamos cómo podíamos hacer para ponernos en contacto con los afiliados y nos respondieron que llamar desde la sede con nuestros teléfonos bajo la atenta mirada inquisidora de Esteban Gesa. Nos discutimos, no había para menos, pero ésa era la orden que él tenía y no había discusión posible. Se puso a fumar y le dije que para qué. Se fue a fumar, nos dejó solos teniendo como tenía la orden de custodiar la lista. Desobedeció por puro vicio tabaquil. No teníamos cobertura y salí a la calle a llamar a algunos afiliados. Tardé unos 20 minutos. Volví con la lista y Gesa ya me estaba esperando para llamarme cobarde así como 7-8 veces, parecía que no le salía otra cosa. Supongo que era el miedo por su irresponsabilidad en el simple ejercicio de su cargo. Y digo simple porque nadie le conoce tarea de especial relevancia. Teníamos derecho a esa lista, como candidatos oficiales, pero el miedo al 43% les pudo y orquestaron la historia del ladrón para desacreditar a la candidatura y posteriormente echarme del partido. Es el precio que he pagado por mis años de servicio y por pensar distinto.

Me acusan de ladrón pero no denuncian nada a quien juzga a los ladrones, los jueces. Hacer eso se llama calumnia. Me acusan de hacer uso de los nombres de los compromisarios (sólo 1 denunció y es un “hombre de Villagrasa” en el distrito 1), cuando un compromisario debe saber que sus datos pueden ser facilitados a los candidatos con el único fin de la propaganda electoral. Nunca enviamos un mensaje pera sortear un jamón o vender un televisor de plasma. ¿Os imagináis a votantes socialistas denunciar que reciben propaganda de Rajoy en casa, o viceversa? Es tan ridículo que tiene difícil explicación.

Y la rematada es la imposibilidad de que mis compañeros en El Masnou puedan celebrar elecciones por miedo a que salga quien no quieren. Todo un despropósito indigno de un partido que defiende la libertad y la democracia. Se nos llena la boca en Catalunya de respeto por la minoría y otras cuestiones de orden lógico en un estado de derecho, pero el PPC es incapaz de aplicarlo en sus filas. Así que nos vamos, hasta 50 me lo han pedido y así lo tramitaremos. No se lo hemos ofrecido a nadie, las bajas han sido voluntarias, que a demócratas no nos gana nadie. Y sí, nos vamos, sin ira ni rencor, pero tristes sin duda. Aquí dejo mis “memorias express” para aclarar dudas a los honestos y obligar a elevar sus mentiras a los deshonestos.

Hasta siempre, familia popular, quizá nos encontremos más adelante, vosotros vestiréis de azul y yo de otro color, pero será fácil mezclarlos porque nos une un amor inmenso por España, un cariño natural por nuestra Catalunya y un respeto enorme por la capacidad de cada uno de querer ser mejor cada día. Esos son los valores que nos unirán porque habremos dejado atrás los vicios que nos han separado.

Un abrazo para todos y un beso para todas.

Lluís Tejedor i Fabregat

PD: Gemma Batalla, lo prometido es deuda.
PD2: estaré encantado de responder a las dudas y a las mentiras. De hecho ya lo estoy deseando.

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Ferreres, en El Periódico 25/11/09

25/noviembre/2009


Adivinanza: Político español

21/noviembre/2009

SOLUCIÓN: Francisco Camps

Libelo

13/noviembre/2009

LIBELO (Del lat. libellus, librillo, escrito breve). Escrito en que se denigra o infama a alguien o algo. REAL  ACADEMIA  ESPAÑOLA DICCIONARIO DE LA LENGUA ESPAÑOLA – Vigésima segunda edición

Que la izquierda de progreso llegase legítimamente a ostentar las riendas del municipio del Masnou es algo que un sector radical y sectario de la derecha no ha superado aún.

La falta de empuje y capacidad demostrado por sus referentes políticos en la oposición estos años no hace sino que enfatizar sus instintos más primarios llegando a la falta de respeto, a la mentira y al libelo como medio de desgaste político.

La falta de argumentos es abrumadora y la necesidad de desgastar al gobierno a traves de sus componentes se convierte en la única vía mediante la que canalizan sus fustraciones y miedos.

Como medio de expresión para exponer sus miserias ideológicas y personales utilizan la “Bústia oberta” del boletín mensual de Gent del Masnou, medio de comunicación de esta respetable entidad y que, como forma de promover la participación -creo que equivocada pero legítima- permiten la publicación de escritos de forma anónima, mediante pseudónimos, lo que en cierta medida avala el insulto fácil y el argumento pobre.

Estas personas, por tanto, aprovechan la buena fe de esta entidad para cargar, sin respeto y basándose única y exclusivamente en la mentira, la tergiversación y la falacia, contra los que cosideran sus enemigos. Y digo y remarco este último adjetivo ya que, para ser rivales, hay que jugar en igualdad de condiciones y con el anonimato ocultan, de forma vergonzosa y rastrera, su identidad.

No me preocupa la crítica, pues como servidor público que soy y he sido durante más de veinte años se que es estar bajo la constante supervisión y control de la ciudadanía. Me preocupa la falta de rigor, la mentira plausible y la desvergüenza de los argumentos.

Y la pérdida de credibilidad del medio que los sustenta que se convierte en un libelo.


El Gran Wyoming en Público: Un tonto hace ciento

08/noviembre/2009

Un tonto hace ciento

El sicópata se caracteriza por no tener sentimiento de culpa. Hace una vida normal, parece amable, pero puede cometer las atrocidades más truculentas sin pestañear y relatarlas con total frialdad.

Algo así parece ocurrirle al ex presidente del Gobierno, el señor Aznar, que se refiere a Irak como un espacio donde se vive mejor que antes de la guerra y que este viernes, en una nueva intervención clamorosa, achacaba los males que nos asolan por culpa de esta crisis al “socialismo intervencionista”. Es fácil de explicar lo que nos pasa si observamos que los administradores de la finca son seres sin conciencia a los que nunca afectan las consecuencias de sus fechorías. A veces, uno siente envidia de la libertad con la que se manejan los próceres de la derecha a la hora de manifestar las estupideces más asombrosas, espacio que comparten con los gurús de sectas esotéricas que sueltan absurdas soflamas ante atónitos alienados que creen estar en presencia del enviado del cosmos, mientras en el entorno fluyen las coordenadas semánticas de la oligofrenia profunda. Estas atrocidades que ignoran la crueldad que entrañan, encuentran reflejo y guía en las páginas de los diarios afines, despreciables libelos que hacen de la mentira su oficio.

El caso del señor Aznar no sé ni cómo calificarlo. Dice tonterías de un calibre que uno duda de si lo hace sólo por lo que cobra de esas empresas para las que trabaja o si es que, simplemente, es idiota. Lo malo es que me encuentro constantemente con gente que le admira y para mí, es la prueba evidente de que el ser humano es un acto fallido de la Creación y de que el apocalipsis está a la vuelta de la esquina.


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