Un fallo que no deja satisfecho a nadie

29/junio/2010

El Fallo de la sentencia del Estatut de Catalunya no ha dejado satisfecho a nadie. Tal y como avancé el 26 de agosto del 2009 en el post Estatut de Catalunya, Tribunal Constitucional y Constitución Española, “la sentencia no dejará satisfecho a nadie: el PP la verá excesivamente laxa y aducirá presiones del gobierno mientras que los partidos catalanistas la verán excesiva y harán responsable a los partidos españolistas por las cuotas de poder dentro del mismo tribunal. Y eso será una buena señal.

Pese a las críticas vertidas por la tardanza en emitir el fallo así como por la falta de renovación del Tribunal Constitucional en aquellos miembros que habían agotado su mandato, ayer, en una votación en bloques, los magistrados emitieron el polémico fallo.

La sentencia

Para el TC, la definición de Cataluña como nación, nacionalidad o realidad nacional que se recoge en el preámbulo del Estatut carece de de eficacia jurídica interpretativa remarcando de forma clara  la indisoluble unidad de la nación española, consagrada en la Constitución. De hecho, su inclusión en el preámbulo no significaba más que una declaración de principios sin valor jurídico.

Dicho de otra forma, el Estatut mantendrá que “el Parlamento de Cataluña, recogiendo el sentimiento y la voluntad de la ciudadanía de Cataluña, ha definido de forma ampliamente mayoritaria a Cataluña como nación. La Constitución Española, en su artículo segundo, reconoce la realidad nacional de Cataluña como nacionalidad”.

Respecto al catalán, el TC ha dictaminado que la preferencia a la lengua catalana sobre el castellano, entra en colisión con la Constitución, que en su artículo 3.1 establece que es la única lengua que se considera oficial del Estado.  Con todo, cabe recordar que el 3.2 reconoce que “las demás lenguas españolas serán también oficiales en las respectivas Comunidades Autónomas de acuerdo con sus Estatutos“, pero interpreta que la cooficialidad las pone al mismo nivel y no, como pretendía el artículo derogado del Estatut, una por encima de la otra.

Curiosamente, seis de los 14 preceptos que el TC ha declarado contrarios a la Carta Magna tienen relación con las modificaciones que en materia de Justicia, entre ellas la creación del Consejo de Justicia de Catalunya (CJC) como órgano de gobierno del Poder Judicial catalán. De esta forma los artículos 95.5 y 95.6, 97, 98.2 (a,b,c,d y e), el 99.1, el 100.1 y el 101.1 y 101.2, han sido declarados nulos por arrogarse competencias que corresponden al Consejo General del Poder Judicial; concretamente, los nombramientos de los presidentes de Tribunales Superiores de Justicia, potestad que el Estatut también transfería al Consejo de Justicia de Catalunya.

Otros artículos declarados inconstitucionales son los que establecen el carácter vinculante de los dictámenes del Consejo de Garantías Estatutarias, los que invaden competencias del Defensor del Pueblo al otorga al Síndic de Greuges la supervisión con carácter exclusivo de la actividad de la Generalitat, la inclusión de la capacidad legislativa para establecer y regular los tributos propios de los gobiernos locales dentro de las competencias financieras de la Generalitat.

¿Qué opinan los que realmente entienden?

La mayoría de críticas no políticas se centran en el retraso en la emisión del fallo, avalan el contenido del fallo y reafirman la separación de poderes y especialment las funciones del TC; así en la plataforma eskup promovida por El País, en el apartado específico sobre el fallo podían leerse las siguientes reflexiones:

  • María Luisa Balaguer, catedrática de D. Constitucional de la U. de Málaga: “Me alegro muchísimo de que haya sentencia, independientemente del contenido; el problema era el retraso. Por la idea que se está barajando no hay demasiados artículos tocados de insconstitucionalidad”.
  • Juan José Solozábal, catedrático de D. Constitucional en la U. Autónoma de Madrid: “Celebro la sentencia, aunque sea un poco tardía. Lo importante es entender que el juicio sobre la misma debe ser sobre todo jurídico. Es en este terreno donde ahora se plantea la cuestión”.
  • Miguel Ángel Aparicio, catedrático en la U. de Barcelona: “Ya era hora. Como todo lo que llega tarde ya viene contaminado por las vueltas y revueltas que se le ha dado en estos largos años por esas cerrazones partidistas. Veremos en qué partes y en qué grado le ha afectado”.
  • Gerardo Ruiz Rico, catedrático DC en la U. de Jaén: “Afortunadamente y por fin habemus sentencia. Es una resolución que pone fin a un conflicto jurídico, pero abre un conflicto político cuyas consecuencias desconocemos. La labor de la presidenta del Constitucional, meritoria.
  • Javier Corcuera, catedrático de DC de la U. del País Vasco. Me parece una maravilla que haya sentencia, ya era hora. El problema es que el contenido aún no lo conozco. La referencia al preámbulo es una forma de no abordar un tema que tenía un peso político específico.
  • Teresa Freixes, catedrática de DC en la U. Autónoma de Barcelona: “Me parece muy positivo tener sentencia. Era necesario. Nunca he estado de acuerdo con quien decía que no podía dictarla. En un estado de derecho el Constitucional puede controlar absolutamente todas las leyes. Un principio básico del Estado de derecho que llevo explicando a mis alumnos desde que se aprobó la Constitución es que un Tribunal Constitucional controla todo aquello que está por debajo de la Constitución y el Estatuto de Autonomía, se inserta en el ordenamiento jurídico del Estado. Por lo tanto el TC puede controlarla perfectamente. Todo lo demás son opiniones políticas muy respetables, pero no argumentos jurídicos válidos en un Estado de derecho”.
  • Miguel Ángel Aparicio, catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad de Barcelona: “Me parece que es una sentencia que rompe el pacto constitucional inicial”.
  • Xavier Arbós, catedrático de derecho constitucional en la Universitat de Girona: “Han perdido una oportunidad de ser prudentes a la hora de dejar el Consejo de Justicia en Cataluña como lo que es. Evidencian una doble vara de medir. Se mantiene el consejo andaluz de justicia. Habrá que estar muy pendientes de las modificaciones del artículo 111, que quería garantizar la limitación de la legislación básica del Estado. El retoque poco espectacular de este artículo nos vuelve a dejar en las mismas.”
  • Antonio Torres del Moral, catedrático de DC de la UNED: “No hay sentencia sino fallo. El sistema de votación por bloques ha logrado activar al tribunal, pero tiene algún riesgo de incorporar antinomias o contradicciones porque en los textos normativos hay conexiones de sentido entre los preceptos y si se corta por un sitio y se abre por otro pueden aparecer esas contradicciones”.
  • Gregorio Cámara, catedrático de DC en la U. de Granada: “El fallo es el menos perjuddicial para el Estatuto y para el Estado autonómico entre los que se perfilaban como posibles en los últimos meses. Las grandes cuestiones de mayor calado político no se han visto afectadas. Sorprende el tratamiento que recibe el Consejo de Justicia, pues con carácter general se declara insconstitucional el artículo 97 y después se van declarando inconstitucionales aspectos parciales… Esto supone deja la puerta abierta a su regulación en sentido similar, pero en la Ley Orgánica del Poder Judicial”.
  • Julio M. Lázaro explica que “la sentencia es jurídicamente defendible y permite desplegar el Estatuto en sus aspectos fundamentales. Pero, podía haberse llegado al mismo resultado en abril, ya que la ponencia de Pérez Vera era sustancialmente idéntica, salvo en el Preámbulo”.
  • Javier Pérez Royo, catedrático de DC de la U. de Sevilla: “Lo importante es por qué han sido declarados inconstitucionales los artículos. Yo, por lo que he visto, sigo reafirmándome en que es la menos mala de las opciones posibles… El tribunal ha respetado, parece, bastante el esqueleto. Los que han salido como anticonstitucionales yo sabía que seguro salían así. No me ha sorprendido nada y realmente afecta muy poco a la fórmula de gobierno”.
  • Juan José Solozábal, catedrático de DC de la UAM: “Esta sentencia demuestra el funcionamiento correcto del sistema constitucional. El TC como órgano del Estado cumple su función: asegurar la regularidad constitucional del sistema jurídico del que forma parte el Estatuto”.
  • María Luisa Balaguer, catedrática de DC de la U. de Málaga: “Es muy importante la sentencia en relación con las posibilidades de inconstitucionalidad en el Estatuto de Andalucía, en el sentido de que ninguno de estos preceptos figuran en nuestro estatuto de autonomía, el Consejo de Garantías Estatutarias, el Poder Judicial y los límites competenciales, principales normas declaradas inconstitucionales. La sentencia responde a las expectativas de un sector progresista”.
  • Joan Queralt, catedrático de Derecho Penal en la Universidad de Barcelona: “A reservas de ver el contenido concreto de la sentencia sorprende el carácter preventivo del fallo del TC pues avanza eventuales aspectos inconstitucionales que no se han producido en la práctica la prueba es que en los cuatro años escasos de funcionamiento del Estatuto no ha surgido ningún problema institucional. Lo correcto habría sido esperar a que la aplicación de un acto administrativo o legislativo derivado de la aplicación directa del Estatuto entrara en colisión con un precepto de la Constitución”.
  • Antonio Torres del Moral, catedrático de la UNED: “El acuerdo por 8 votos a 2 respecto de la mitad de los artículos impugnados indica que los recurrentes optaron por impugnarlo todo a la menor duda pero, a su vez, que haya 30 o 35 artículos que se salvan de la inconstitucionalidad mediante interpretaciones significa que, como muy poco, se hizo el Estatuto al borde de la Constitución. Hace falta saber cuáles son estos artículos, pero cabe suponer que entre ellos están los referentes a la nación, símbolos nacionales, la bilaterateralidad y la financiación, si bien estos dos últimos extremos ya estaban desactivados parcialmente. Habrá que ver también si se ha logrado salvar algunos otros preceptos, como los relativos a las segregación del Defensor del Pueblo autonómico respecto del nacional, o el relativo al Consejo de Garantías y su pretensión de plantar cara al Constitucional”.
  • Gerardo Ruiz Rico, catedrático de DC de la U. de Jaén: “La sentencia es bastante moderada en cuanto a la expectativa creada respecto a la posibilidad de declarar inconstitucional una buena parte del Estatuto. El TC ha hecho un esfuerzo por descartar sólo lo que es claramente contrario a la Constitución. Sobre el preámbulo, resultaba obvio que no podía tener valor jurídico efectivo. La polémica sobre el término nación era más académica o teórica que real y jurídica”.

En resumen

La anulación de 14 de los más de 200 artículos del Estatut no debe suponer de entrada una debilitación del texto. De hecho el PP recurrió 114 artículos, con la voluntad que fuese anulado casi por completo. La sentencia, por tanto, supone un importante varapalo a las tesis políticas y jurídicas que el PP defendió en su recurso, pues el tribunal tan solo ha encontrado 14 artículos que chocan con la Carta Magna hasta declararlos, en parte o en su totalidad, inconstitucionales. En otros 23 artículos y 4 disposiciones, el tribunal considera que el texto del Estatuto catalán se adecua a la Constitución, siempre y cuando se interpreten como fijan los magistrados en distintos fundamentos jurídicos. En 74 de los 114 artículos recurridos, no existen ni retoques ni interpretación alguna.

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Fallo de la sentencia del Estatut de Catalunya

28/junio/2010

FALLO

En atención a todo lo expuesto, el Tribunal Constitucional, por la autoridad que le confiere la Constitución de la Nación Española,

Ha decidido

Estimar parcialmente el recurso de inconstitucionalidad planteado por más de cincuenta Diputados del Grupo Parlamentario Popular contra la Ley Orgánica 6/2006, de 19 de julio, de reforma del Estatuto de Autonomía de Cataluña y, en consecuencia,

Declarar que

1º Carecen de eficacia jurídica interpretativa las referencias del Preámbulo del Estatuto de Cataluña a “Cataluña como nación” y a “la realidad nacional de Cataluña”.

2º Son inconstitucionales y, por lo tanto, nulos: la expresión “y preferente” del apartado 1 del art. 6; el apartado 4 del art. 76; el inciso “con carácter exclusivo” del apartado 1 del art. 78; el art. 97; los apartados 2, letras a), b), c), d) y e), y 3 del art. 98; los incisos “y con la participación del Consejo de Justicia de Cataluña” de los apartados 5 y 6 del art. 95; el inciso “por el Presidente o Presidenta del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, que lo preside, y” del apartado 1 del art. 99; el apartado 1 del art. 100; el inciso “o al Consejo de Justicia de Cataluña” del apartado 1 y el apartado 2 del art. 101; el inciso “como principios o mínimo común normativo en normas con rango de ley, excepto en los supuestos que se determinen de acuerdo con la Constitución y el presente Estatuto” del art. 111; el inciso “los principios, reglas y estándares mínimos que establezcan” del apartado 2 del art. 120; el inciso “los principios, reglas y estándares mínimos fijados en” del apartado 2 del art. 126; el inciso “siempre y cuando lleven a cabo un esfuerzo fiscal también similar” del apartado 3 del art. 206; y el inciso “puede incluir la capacidad legislativa para establecer y regular los tributos propios de los gobiernos locales e” del apartado 2 del art. 218.

3º No son inconstitucionales, siempre que se interpreten en los términos establecidos en el correspondiente fundamento jurídico que se indica, los siguientes preceptos: el art. 5 (FJ 10); el apartado 2 del art. 6 [FJ 14 b)] ; el apartado 1 del art. 8 (FJ 12); el apartado 5 del art. 33 (FJ 21); el art. 34 (FJ 22); el apartado 1 y el primer enunciado del apartado 2 del art. 35 (FJ 24); el apartado 5 del art. 50 (FJ 23); el art. 90 (FJ 40); los apartados 3 y 4 del art. 91 (FJ 41); el apartado 2 del art. 95 (FJ 44); el art. 110 (FJ 59); el art. 112 (FJ 61); el art. 122 (FJ 69); el apartado 3 del art. 127 (FJ 73); el art. 129 (FJ 76); el art. 138 (FJ 83); el apartado 3 del art. 174 (FJ 111); el art. 180 (FJ 113); el apartado 1 del art.183 (FJ 115); el apartado 5 del art. 206 (FJ 134); los apartados 1 y 2, letras a), b) y d) del art. 210 (FJ 135); el apartado 1, letra d), del art. 222 y el apartado 1, letra i), del art. 223 (FJ 147); el apartado 1 de la disposición adicional tercera (FJ 138); y las disposiciones adicionales octava, novena y décima (FJ 137).

4º Desestimar el recurso de inconstitucionalidad en todo lo demás.

Publíquese esta Sentencia en el “Boletín Oficial del Estado”.

Dada en Madrid, a veintiocho de junio de dos mil diez.


Festa Major del Masnou 2010

26/junio/2010

Aquest any la Festa Major ha començat una setmana abans amb un Pòrtic els dies 19 i 20 de juliol i, com cada any, continuarà els dies 25 a 30 de juliol.

El més destacat són:

Divendres 25

  • Titelles. Hora: 19.30 h. Lloc: platja d’Ocata, guingueta Xankla
  • Pregó de Festa Major. Hora: 22 h. Lloc: jardins de Can Malet

Dissabte 26

  • Piscines al carrer. Hora: 11 h. Lloc: carrer de Pere Grau
  • XXIV Trobada de Gegants. 18 h: plantada a la plaça de l’Església. 19 h: inici de la cercavila pels carrers del poble.
  • Fira d’Artesania. Hora: de 18 a 24 h. Lloc: carrers de Barcelona, Roger de Flor i plaça de Catalunya
  • Gran gala infantil Tastacirc Hora: 19 h. Lloc: plaça de les Nacions
  • Correfoc gran. Hora: 22 h. Inici: passatge de la Baixada al Port

Diumenge 27

  • XXXV Concurs de Paelles. Hora: 12 h. Lloc: plaça de Ramón y Cajal

Dilluns 28

  • Correfoc juvenil. Hora: 21.30 h
  • Castell de focs d’artifici. Hora: 23 h. Lloc: platja d’Ocata
  • Ball de revetlla. Hora: 23.20 h. Lloc: platja d’Ocata

Dimarts 29

  • Convida els teus pares al cinema! Hora: 11.30 h. Lloc: cinema La Calàndria
  • Concert de Festa Major amb l’Orquestra Maravella. Hora: 19.30 h. Lloc: Pati del Casino

Dimecres 30

  • Passeig amb ponis. Hora: 18.30 h. Lloc: jardins dels Països Catalans
  • Cloenda de Festa Major. Hora: 20 h. Lloc: jardins dels Països Catalans

Si vols llegir el programa de Festa Major pots clicar ací.

Masnovines i Masnovins…  ¡¡¡¡ Visca la Festa Major !!!!


Artículo de Carles Navales para La Factoría

23/junio/2010

El lenguaje de los políticos

22-06-2010

“esta película debe ser muy buena, porque no he entendido nada”

Mejor entenderíamos al presidente de la Generalitat de Catalunya, José Montilla, si nos dijera que él es un catalán que quiere lo mejor para España y un español que quiere lo mejor para Catalunya, y rematara añadiendo: “Catalunya es una nación que ya tiene Estado: el Estado español”.

Nadie duda que lo piensa, pero nadie le ha oído decirlo. Y es que, quizá, sea el lenguaje de los políticos uno de los principales motivos de distanciamiento del elector con el elegido; de la sociedad con los Parlamentos.

Y es que esta semana el Tribunal Constitucional vuelve a ocuparse del Estatuto de Autonomía de Catalunya, sobre el que lleva tres años deliberando sin sacar el agua clara que ha prometido darnos a beber esta semana: no sabemos si para intoxicarnos o para que mejoremos. ¿Hablarán claro el presidente, el tribunal, la prensa y los políticos en general?

En una ocasión oí a un diputado de ERC, como podría serlo de cualquier otro partido, decir que se comprometía a que la red ferroviaria de la primera corona cumpliera el horario. ¿Tan difícil le resultaba construir la frase: “Lucharé para que los trenes de cercanías lleguen a la hora”? Y si el lucharé puede parecer fuerte, pues sustitúyase por un trabajaré, que es menos etéreo.

Para explicarnos su obra de gobierno, espero que el presidente Montilla nos diga algún día: “Además de soportar cada día las incoherencias de ERC, la falta de apoyos y el comportamiento demagógico de CiU, los ataques a mi gobierno del PP catalán y del PP español a Catalunya, de las puyas constantes del Tibunal Constitucional, y de la contrapropaganda de TV3 y bastante prensa a la obra de gobierno; a pesar de todo ello, aún me ha quedado tiempo para construir un promedio de una escuela por semana; también un CAP; más carreteras comarcales que nunca, el aumento de profesores, médicos, policías y bomberos, y no sigo para no cansarles”.

Y es que, a estas alturas de la legislatura, se evidencia un buen grueso de obra hecha o en ejecución, como el despliegue completo de los Mossos d’Esquadra (policía autonómica) por todo el territorio, la Línea 9 del Metro, la entrada en servicio de ejes de comunicación como el de Vic a Olot y el túnel de Bracons, la apertura de la Ciudad de la Justicia en l’Hospitalet, la inauguración de la Terminal 1 del aeropuerto de Barcelona, la aprobación de la Ley de educación, la entrada en servicio del nuevo Hospital de Sant Pau, la puesta en marcha de la primera fase del canal Segarra-Garrigues, el acuerdo del nuevo modelo de financiación, la entrada en funcionamiento de la desalinizadora del Prat o el centenar largo de municipios que, ya hoy, están recibiendo los beneficios de las seis convocatorias de la Ley de barrios; y yo tampoco sigo para no cansarles. Pero. Lo cierto, es que la percepción de tanta obra echa no la tiene la ciudadanía.

En Francia, el 40% de los jóvenes de 24 años no entienden un editorial de “Le Monde”. O sea, por mucha democracia formal que haya en el país vecino, la calidad democrática está en riesgo, pues los jóvenes no pueden participar plenamente al no tener la capacidad de comprender el debate político. España no es distinta, como tampoco lo es el resto del mundo desarrollado.

Si ese es el nivel de comprensión de los jóvenes, ¿cuál será el de los mayores? Y añado, en las dificultades de comprensión, al igual que cómo se expresan nuestros políticos, algo debe tener que ver cómo escriben nuestros periodistas, ¡o no!.

No volvamos a caer en el que ya sucedió en la época de los cines de arte y ensayo, cuando era normal escuchar al acabar la sesión: “Esta película debe ser muy buena, porque no he entendido nada”.

Artículo de Carles Navales para La Factoría.


Simulan posturas moderadas en pos de sus objetivos

21/junio/2010

Leo en la web de La Vanguardia del hoy un muy interesante artículo de Eduardo Martin de Pozuelo sobre las estrategias que grupos Salafistas Radicales en el que se afirma que los islamistas radicales residentes en España simulan posturas moderadas en pos de sus objetivos. Así, parecen estar perfectamente integrados en Occidente haciendo un uso perverso de la denominada taqiyya o santa hipocresía, que les permite esconder e incluso renegar de su creencia religiosa cuando se supone que de este modo pueden preservar su fe y temen por su vida o la de su familia.

Igual que la derecha.

Son capaces de transvertirse con postulados centristas y moderados pero detrás esconden sus políticas neoliberales, su rancio nacionalismo -español y catalán- y sus máximas egoístas y nada solidarias.

En definitiva, todo lo que es malo tiende a moderar sus postulados con tal de convencer para luego quitarse la careta.

Estáis advertidos.


Ferreres en El Periódico: 18/06/2010

18/junio/2010


Los muertos de ETA

15/junio/2010

Sin duda, las últimas encuestas que dan una ventaja de más de 8 puntos a un PP liderado por Rajoy, están dado alas a sus dirigentes que, superados por sus propias expectativas empiezan a actuar con un papanatanismo digno de una comedia de los Marx.

Si hace unos días veíamos a Cospedal manifestando, palestino al cuello, que su partido es el de los trabajadores, ahora, en la presentación de un nuevo libro para nostálgicos promovido por la FAES sobre la política antiterrorista de los gobiernos de Aznar, Rajoy no se cortó un pelo e insistió en que con los terroristas “ni se negocia, ni se dialoga“. “Al chantaje del terror no se cede. Por razones morales, democráticas y porque negociar con ETA es mantener viva su esperanza“, proclamó.

Recordemos que en el debate sobre el estado de la nación de 2005, Rajoy acusó a Zapatero de “traicionar a los muertos“.

Curiosamente, en el otro lado del mundo, un político de derechas, de la cuerda de Aznar y que ha sido aclamado desde la derecha, Álvaro Uribe, ayer, con motivo de la liberación de unos presos de las FARC se manifestaba dispuesto a aceptar el acuerdo humanitario con las FARC siempre que se asegure que los guerrilleros que queden libres “no vuelvan a delinquir“. O sea, disolvéis las FARC, os dejo libres, y aquí paz y después gloria… Y eso que siguen manteniendo un mínimo de 19 rehenes.

Mentar los muertos no es de recibo, pero hacerlo con el objetivo de boicotear la acción de un gobierno es rastrero, soez e intolerable.

La batalla contra ETA se ganará desde dos frentes: el policial siguiendo con la severidad actual y el político, en la que un acuerdo conjunto permita la disolución de la banda terrorista y la normalización de la vida política en Euskadi y el resto de España.

Para ello, debieran darse una serie de condiciones:

  1. Unanimidad de las fuerzas políticas españolas: las acciones deben llevarse a cabo sin fisuras y sin cabos sueltos y con el compromiso de no hacer del tema una batalla política.
  2. Propuestas claras y transparentes: los elementos de negociación debieran ser conocidos y existir unas lineas rojas claras y definidas no rebasables.
  3. Voluntad de ambas partes por aceptar los acuerdos resultantes, cumplir los compromisos en el plazo marcado y reconducir el conflicto por la senda de la discusión política pura y dura.

Muchas de esas líneas rojas las marca el estado de derecho y, sin duda, algunas de las que debiera cumplir la banda son:

  1. Los terroristas abandonaran la lucha armada, harán entrega de los arsenales que dispongan y señalaran los puntos de almacenaje y zulos existentes
  2. Se entregará la documentación obrante y se desmantelaran las estructuras existentes vinculadas a la banda.
  3. Los terroristas serán juzgados por los delitos de sangre y/o estragos y cumplirán la condena que la justicia les imponga

Otras, las marca la ética y la moral, y son:

  1. Los integrantes de la banda pedirán públicamente perdón por los crímenes cometidos
  2. Colaborarán con la justicia para facilitar la instrucción de las causas y el esclarecimiento de los hechos juzgados.

El estado también deberá, entre otras cosas:

  1. Promover el perdón en aquellos casos en los que no hallan delitos de sangre a través de indultos
  2. Facilitar la reinserción de los arrepentidos para garantizar el éxito de la solución
  3. Tomar medidas políticas que permitan acceder al juego democrático a opciones políticas hasta ahora no legales.

Nota al margen: Tengo arcadas cuando desde la derecha se agitan los muertos del terrorismo y se pretende tapar los del franquismo.

¿Realmente alguien se cree que ésta derecha cavernícola puede dirigir los destinos de España?


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