Un fallo que no deja satisfecho a nadie

El Fallo de la sentencia del Estatut de Catalunya no ha dejado satisfecho a nadie. Tal y como avancé el 26 de agosto del 2009 en el post Estatut de Catalunya, Tribunal Constitucional y Constitución Española, “la sentencia no dejará satisfecho a nadie: el PP la verá excesivamente laxa y aducirá presiones del gobierno mientras que los partidos catalanistas la verán excesiva y harán responsable a los partidos españolistas por las cuotas de poder dentro del mismo tribunal. Y eso será una buena señal.

Pese a las críticas vertidas por la tardanza en emitir el fallo así como por la falta de renovación del Tribunal Constitucional en aquellos miembros que habían agotado su mandato, ayer, en una votación en bloques, los magistrados emitieron el polémico fallo.

La sentencia

Para el TC, la definición de Cataluña como nación, nacionalidad o realidad nacional que se recoge en el preámbulo del Estatut carece de de eficacia jurídica interpretativa remarcando de forma clara  la indisoluble unidad de la nación española, consagrada en la Constitución. De hecho, su inclusión en el preámbulo no significaba más que una declaración de principios sin valor jurídico.

Dicho de otra forma, el Estatut mantendrá que “el Parlamento de Cataluña, recogiendo el sentimiento y la voluntad de la ciudadanía de Cataluña, ha definido de forma ampliamente mayoritaria a Cataluña como nación. La Constitución Española, en su artículo segundo, reconoce la realidad nacional de Cataluña como nacionalidad”.

Respecto al catalán, el TC ha dictaminado que la preferencia a la lengua catalana sobre el castellano, entra en colisión con la Constitución, que en su artículo 3.1 establece que es la única lengua que se considera oficial del Estado.  Con todo, cabe recordar que el 3.2 reconoce que “las demás lenguas españolas serán también oficiales en las respectivas Comunidades Autónomas de acuerdo con sus Estatutos“, pero interpreta que la cooficialidad las pone al mismo nivel y no, como pretendía el artículo derogado del Estatut, una por encima de la otra.

Curiosamente, seis de los 14 preceptos que el TC ha declarado contrarios a la Carta Magna tienen relación con las modificaciones que en materia de Justicia, entre ellas la creación del Consejo de Justicia de Catalunya (CJC) como órgano de gobierno del Poder Judicial catalán. De esta forma los artículos 95.5 y 95.6, 97, 98.2 (a,b,c,d y e), el 99.1, el 100.1 y el 101.1 y 101.2, han sido declarados nulos por arrogarse competencias que corresponden al Consejo General del Poder Judicial; concretamente, los nombramientos de los presidentes de Tribunales Superiores de Justicia, potestad que el Estatut también transfería al Consejo de Justicia de Catalunya.

Otros artículos declarados inconstitucionales son los que establecen el carácter vinculante de los dictámenes del Consejo de Garantías Estatutarias, los que invaden competencias del Defensor del Pueblo al otorga al Síndic de Greuges la supervisión con carácter exclusivo de la actividad de la Generalitat, la inclusión de la capacidad legislativa para establecer y regular los tributos propios de los gobiernos locales dentro de las competencias financieras de la Generalitat.

¿Qué opinan los que realmente entienden?

La mayoría de críticas no políticas se centran en el retraso en la emisión del fallo, avalan el contenido del fallo y reafirman la separación de poderes y especialment las funciones del TC; así en la plataforma eskup promovida por El País, en el apartado específico sobre el fallo podían leerse las siguientes reflexiones:

  • María Luisa Balaguer, catedrática de D. Constitucional de la U. de Málaga: “Me alegro muchísimo de que haya sentencia, independientemente del contenido; el problema era el retraso. Por la idea que se está barajando no hay demasiados artículos tocados de insconstitucionalidad”.
  • Juan José Solozábal, catedrático de D. Constitucional en la U. Autónoma de Madrid: “Celebro la sentencia, aunque sea un poco tardía. Lo importante es entender que el juicio sobre la misma debe ser sobre todo jurídico. Es en este terreno donde ahora se plantea la cuestión”.
  • Miguel Ángel Aparicio, catedrático en la U. de Barcelona: “Ya era hora. Como todo lo que llega tarde ya viene contaminado por las vueltas y revueltas que se le ha dado en estos largos años por esas cerrazones partidistas. Veremos en qué partes y en qué grado le ha afectado”.
  • Gerardo Ruiz Rico, catedrático DC en la U. de Jaén: “Afortunadamente y por fin habemus sentencia. Es una resolución que pone fin a un conflicto jurídico, pero abre un conflicto político cuyas consecuencias desconocemos. La labor de la presidenta del Constitucional, meritoria.
  • Javier Corcuera, catedrático de DC de la U. del País Vasco. Me parece una maravilla que haya sentencia, ya era hora. El problema es que el contenido aún no lo conozco. La referencia al preámbulo es una forma de no abordar un tema que tenía un peso político específico.
  • Teresa Freixes, catedrática de DC en la U. Autónoma de Barcelona: “Me parece muy positivo tener sentencia. Era necesario. Nunca he estado de acuerdo con quien decía que no podía dictarla. En un estado de derecho el Constitucional puede controlar absolutamente todas las leyes. Un principio básico del Estado de derecho que llevo explicando a mis alumnos desde que se aprobó la Constitución es que un Tribunal Constitucional controla todo aquello que está por debajo de la Constitución y el Estatuto de Autonomía, se inserta en el ordenamiento jurídico del Estado. Por lo tanto el TC puede controlarla perfectamente. Todo lo demás son opiniones políticas muy respetables, pero no argumentos jurídicos válidos en un Estado de derecho”.
  • Miguel Ángel Aparicio, catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad de Barcelona: “Me parece que es una sentencia que rompe el pacto constitucional inicial”.
  • Xavier Arbós, catedrático de derecho constitucional en la Universitat de Girona: “Han perdido una oportunidad de ser prudentes a la hora de dejar el Consejo de Justicia en Cataluña como lo que es. Evidencian una doble vara de medir. Se mantiene el consejo andaluz de justicia. Habrá que estar muy pendientes de las modificaciones del artículo 111, que quería garantizar la limitación de la legislación básica del Estado. El retoque poco espectacular de este artículo nos vuelve a dejar en las mismas.”
  • Antonio Torres del Moral, catedrático de DC de la UNED: “No hay sentencia sino fallo. El sistema de votación por bloques ha logrado activar al tribunal, pero tiene algún riesgo de incorporar antinomias o contradicciones porque en los textos normativos hay conexiones de sentido entre los preceptos y si se corta por un sitio y se abre por otro pueden aparecer esas contradicciones”.
  • Gregorio Cámara, catedrático de DC en la U. de Granada: “El fallo es el menos perjuddicial para el Estatuto y para el Estado autonómico entre los que se perfilaban como posibles en los últimos meses. Las grandes cuestiones de mayor calado político no se han visto afectadas. Sorprende el tratamiento que recibe el Consejo de Justicia, pues con carácter general se declara insconstitucional el artículo 97 y después se van declarando inconstitucionales aspectos parciales… Esto supone deja la puerta abierta a su regulación en sentido similar, pero en la Ley Orgánica del Poder Judicial”.
  • Julio M. Lázaro explica que “la sentencia es jurídicamente defendible y permite desplegar el Estatuto en sus aspectos fundamentales. Pero, podía haberse llegado al mismo resultado en abril, ya que la ponencia de Pérez Vera era sustancialmente idéntica, salvo en el Preámbulo”.
  • Javier Pérez Royo, catedrático de DC de la U. de Sevilla: “Lo importante es por qué han sido declarados inconstitucionales los artículos. Yo, por lo que he visto, sigo reafirmándome en que es la menos mala de las opciones posibles… El tribunal ha respetado, parece, bastante el esqueleto. Los que han salido como anticonstitucionales yo sabía que seguro salían así. No me ha sorprendido nada y realmente afecta muy poco a la fórmula de gobierno”.
  • Juan José Solozábal, catedrático de DC de la UAM: “Esta sentencia demuestra el funcionamiento correcto del sistema constitucional. El TC como órgano del Estado cumple su función: asegurar la regularidad constitucional del sistema jurídico del que forma parte el Estatuto”.
  • María Luisa Balaguer, catedrática de DC de la U. de Málaga: “Es muy importante la sentencia en relación con las posibilidades de inconstitucionalidad en el Estatuto de Andalucía, en el sentido de que ninguno de estos preceptos figuran en nuestro estatuto de autonomía, el Consejo de Garantías Estatutarias, el Poder Judicial y los límites competenciales, principales normas declaradas inconstitucionales. La sentencia responde a las expectativas de un sector progresista”.
  • Joan Queralt, catedrático de Derecho Penal en la Universidad de Barcelona: “A reservas de ver el contenido concreto de la sentencia sorprende el carácter preventivo del fallo del TC pues avanza eventuales aspectos inconstitucionales que no se han producido en la práctica la prueba es que en los cuatro años escasos de funcionamiento del Estatuto no ha surgido ningún problema institucional. Lo correcto habría sido esperar a que la aplicación de un acto administrativo o legislativo derivado de la aplicación directa del Estatuto entrara en colisión con un precepto de la Constitución”.
  • Antonio Torres del Moral, catedrático de la UNED: “El acuerdo por 8 votos a 2 respecto de la mitad de los artículos impugnados indica que los recurrentes optaron por impugnarlo todo a la menor duda pero, a su vez, que haya 30 o 35 artículos que se salvan de la inconstitucionalidad mediante interpretaciones significa que, como muy poco, se hizo el Estatuto al borde de la Constitución. Hace falta saber cuáles son estos artículos, pero cabe suponer que entre ellos están los referentes a la nación, símbolos nacionales, la bilaterateralidad y la financiación, si bien estos dos últimos extremos ya estaban desactivados parcialmente. Habrá que ver también si se ha logrado salvar algunos otros preceptos, como los relativos a las segregación del Defensor del Pueblo autonómico respecto del nacional, o el relativo al Consejo de Garantías y su pretensión de plantar cara al Constitucional”.
  • Gerardo Ruiz Rico, catedrático de DC de la U. de Jaén: “La sentencia es bastante moderada en cuanto a la expectativa creada respecto a la posibilidad de declarar inconstitucional una buena parte del Estatuto. El TC ha hecho un esfuerzo por descartar sólo lo que es claramente contrario a la Constitución. Sobre el preámbulo, resultaba obvio que no podía tener valor jurídico efectivo. La polémica sobre el término nación era más académica o teórica que real y jurídica”.

En resumen

La anulación de 14 de los más de 200 artículos del Estatut no debe suponer de entrada una debilitación del texto. De hecho el PP recurrió 114 artículos, con la voluntad que fuese anulado casi por completo. La sentencia, por tanto, supone un importante varapalo a las tesis políticas y jurídicas que el PP defendió en su recurso, pues el tribunal tan solo ha encontrado 14 artículos que chocan con la Carta Magna hasta declararlos, en parte o en su totalidad, inconstitucionales. En otros 23 artículos y 4 disposiciones, el tribunal considera que el texto del Estatuto catalán se adecua a la Constitución, siempre y cuando se interpreten como fijan los magistrados en distintos fundamentos jurídicos. En 74 de los 114 artículos recurridos, no existen ni retoques ni interpretación alguna.

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5 Responses to Un fallo que no deja satisfecho a nadie

  1. Ruben dice:

    Buen Trabajo Sr Suñe esto de unificar los criterios de los que saben de uno a otro lado, esperemos a ver lo que dicen más adelante; pero personalmente le agradezco esta entrada la que encuentro muy acertada, que hablen los expertos.

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  2. Ruben dice:

    Se me olvidaba; permitame una reflexión, en cierta ocasión alguien que sabia algo de esto, me hizo la siguiente reflexión. Es rara la sentencia que contenta a una de las partes, generalemte las razones son compartidas, un 60% por un 40% o mas ajustadas, dar la razón enteramente a uno o completamente ha otro es porque se ha producido un ílícito civil, o penal palmario, cuando las dos partes no lo comparten, hay, salvo error, una amplia probabilidad de que sí se haya impartido justicia. O cuando ambas partes se encuentren satisfechas.

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  3. Ernest Suñé Nicolás dice:

    Respuesta a Ruben:

    Gracias por los comentarios.

    Creo que lo que toca es escuchar a los que saben…

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  4. Un amigo dice:

    Pueden estar contentos tanto los españolistas, por una sentencia que “ajusta” el Estatut a la Constitución, como los catalanistas, por una sentencia que solamente declara inconstitucionales 14 artículos de los 114 que el PP recurrió como inconstitucionales. Ante todo esto, sé que tanto los unos, por defecto, como los otros, por exceso, consideraran inapropiada esta sentencia, aruguyendo que si és “progresista o conservadora”, pero, ante todo, no hagamos de de ella una declaración anticatalanista, como pretende hacernos creer el President del Parlament de Catalunya recordando las palabras de Francesc Macià ante un otro caso parecido. La realidad és diferente. No nos dejemos llevar por gente que sólo mira sus intereses particulares y su visión de una realidad que la mayoría del pueblo catalán no compartiomos (véase el porcentaje de participación del pueblo catalán en las votaciones por la indepndencia).

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  5. Ernest Suñé Nicolás dice:

    Respuesta a “un amigo”:

    Estoy totalmente de acuerdo con tu exposición.

    Un abrazo

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