Tempus fugit

11/abril/2013

Según la real Academia de la Lengua Española, la palabra Pereza proviene del latín pigritĭa y tiene diversas acepciones, entre las que destacan básicamente dos a los efectos de este artículo. La primera como “Negligencia, tedio o descuido en las cosas a que estamos obligados” y la segunda como “Flojedad, descuido o tardanza en las acciones o movimientos”, ambas definen perfectamente por si solas mi actitud frente a este blog.

Han pasado muchas cosas desde el último post, y mi pereza para sentarme ante la blanca pantalla y decir lo que se y lo que pienso me paraliza. Son demasiadas cosas, muchas de ellas rayando la indignación.

El periodo vacacional de finales de marzo y principios de abril no hizo sino que aumentar esa sensación de hastío por la situación que estamos atravesando y mi poca predisposición para explicar los hechos que, por muy graves que hayan podido ser, me aburren ya.

Estoy harto de ser el malo de la película, el fustigador del gobierno municipal. La dinámica de perversión y de egoísmo provocan en mi una auténtica desafección hacia la política como nunca había pensado.

Y la verdad es que no sirve para nada. Las denuncias de su nefasta gestión económico-social no tienen eco en la sociedad masnovina y el malestar generalizado que suponen las fuertes medidas de los gobiernos de Rajoy y Mas se solapan con las decisiones municipales y quedan ahogadas, mudas….

El gobierno de CiU y ERC lleva dando palos de ciego desde que se formó, castigando a los socialistas por el hecho de serlo y a los ciudadanos del Masnou por intereses espurios, por sus propios intereses.

Estamos ante un mal gobierno, que toma malas decisiones y que tendrán malas consecuencias para todos nosotros.

Y mientras, el tiempo pasa…


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